Un día de fecundo pensamiento
que mi frente de amor deja invadida,
en tu centro un flor esta escondida.
Para cantar, me dejas el aliento,
que suena por mi sien y por la vida,
yo sostengo tu llama en mi encendida,
para dejar tu voz en movimiento.
Tu mansa compañía delicada,
me cobija si siento un eco frió
y me deja la vida consolada.
Suena tu voz con fuerza y poderío,
donde paso constante la mirada
y llenas de amor puro el pecho mía.
Esa esquina que no tiene nombre de calle
-
Y de repente
estaba allí.
No llegó caminando, no llamó a la puerta.
Apareció
como una grieta en el suelo que no viste venir,
carátula ro...
Hace 12 horas






No hay comentarios:
Publicar un comentario