Entre niebla luminosa,
va el agua en el riachuelo.
Un tenue eco entre el suelo,
deja el agua caprichosa.
Va cuesta abajo amorosa,
con su frescura y consuelo,
cada gota es el anhelo,
que va a la pradera hermosa.
Exuberante tesoro,
de los cántaros amados,
manantial de las estrellas.
Como láminas de oro,
llegas hasta los sembrados
vistiéndolas de hojas bellas.
Esa esquina que no tiene nombre de calle
-
Y de repente
estaba allí.
No llegó caminando, no llamó a la puerta.
Apareció
como una grieta en el suelo que no viste venir,
carátula ro...
Hace 12 horas






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