Si en el hondo viento
la núbil presencia,
con dulce alegría,
sonríe al mirar,
es que has aprendido,
despierto a soñar.
Se el eco lejano,
trae entre su rumor,
en vuelo una música,
de un canto de amor.
Si en el corazón,
anida un recuerdo,
y a tu frente casta,
le parece verlo.
Cuando la brisa,
llega a tu ventana,
y te da un perfume,
de intensa fragancia.
Si el mundo silencio
con anuncio leva,
trae en su tenue paso
música y cantar,
es que has aprendido
despierto a soñar.
Poema del día: "Como el día", de Jaime Sáenz (Bolivia, 1921-1986)
-
Como el día alimenta unos sueños estériles y lastima tu naturaleza
angelical,
has de partir en pos de la noche
—y yo te diré que ella suele pedir, c...
Hace 20 horas






No hay comentarios:
Publicar un comentario