Hoy es noche de luna creciente
y me gusta mirar su esplendor,
en la bóveda azul se entretejen,
las mansiones que implulsan mi amor.
Allí tengo, guardad una estrella,
que mi alma prendida quedó
y mi cuerpo un poco entre sombra,
suavemente ve su resplandor.
El paisaje de luz se concentra,
y mis ojos, miran los luceros,
en torrentes de grandes alturas,
hace un nido mi mundo de sueños.
Esa esquina que no tiene nombre de calle
-
Y de repente
estaba allí.
No llegó caminando, no llamó a la puerta.
Apareció
como una grieta en el suelo que no viste venir,
carátula ro...
Hace 12 horas






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